“Señor pasajero:
Por favor, por más utópicos que parezcan,
nunca abandone sus sueños.”
Escribió Ariel 468 de la línea 130,
en el tablero de su bus para que yo lo lea hoy.
Encontré oídos en una pared,
Vi un farol, una banca y un árbol acompañándose.
Un policía me regaló un caramelo
Y alguien dejó en la vereda una estrella para que la encuentre camino a casa.
Hoy descubrí una nueva amiga esperándome llegar a por ella,
Y que el apoyo puede surgir, silencioso, de donde menos pensaba.
Otra vez la lección
del Master of de Iunivers:
Dejar ir es la preparación del alma para recibir lo que necesitas
Paz
martes, 2 de septiembre de 2008
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2 comentarios:
Quizas sea sólo eso lo que uno busca: Paz. Qué curioso, yo también la busqué en Baires cuando tenía 27 años, harto de mis largas jornadas en la DIRCOTE, de los muertos incontables, de los jueces de voces horrísonas que gritaban escondidos tras los vidrios espejados. Y algo seguramente encontré caminando una madrugada entre Plaza Once y Santa Fe y en ese cine de la calle Florida donde vi "El Lado Oscuro del Corazón". Pero el Malecón de la Costanera no se compara al de Barranco. Por eso volví a mis soledades conocidas.
"Dejar ir es la preparación del alma para recibir lo que necesitas"
Uuuuufffff!!! No sé si me dolió o me gustó, probablemente los dos. Un abrazo.
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