domingo, 25 de mayo de 2008

Tú no eres mi papa

Durante mis primeros seis años, mi viejo, mi pa (aunque no le guste que le llame así, es lo que me sale) fue un personaje legendario, que vivía al otro lado del océano, que enviaba casetes con mensajes y canciones, e historietas imaginadas sobre mí, en vez de cartas. Mi mama se ocupo siempre de que lo vea así, como en las fotos. Ese misterioso batero entre los humos de los cigarros, con melena rulosa y negra, bigote ancho y cara seria. Esas eran sus fotos, tocando, durmiendo, fumando, o con la toda la banda, posando, bien bacanes ellos, para la foto del disco.
Cuando jugaba a la ronda con mis primos, cantando “Mambrú se fue a la guerra, que dolor que dolor que pena. Mambrú se fue a la guerra no se cuando vendrá…” no se porque, me invadía una nostalgia de ese hombre al que no conocía. Ganas de que venga, para la pascua o para navidad, jajaja, jajaja, o para navidad.
Y no sé si es exactamente así como paso, o es ya un recuerdo fabricado en mi cabeza. Pero creo que fue justamente un día de esos, de juegos en el parque de la casa de la abuela Rosa, que se apareció.
Un flaco asomó la cabeza desde atrás de una pared, risueño, con el pelo corto, y afeitado. “Hola Amandita -seguro que dijo- soy tu papá”. Y no se si le habré contestado lo que pensé (nunca se lo he preguntado), pero lo que pensé fue “no… tú no eres mi papá. Mi papá es Mambrú, con pelo largo, bigotes y muy serio, traje de soldado rojo y azul; y vive al otro lado del mundo. Tu no puedes ser mi papá”.Claro que, seguramente, las suspicacias habrán ido menguando con el tiempo, al ver que todos lo recibían como Germán, el retornado. Pero tengo muy clara esa sensación, de no creerle ni a él, ni a mi mamá, ni a los demás, a pesar de que insistían. La imagen que tanto cuidó mi mamá que yo tuviera de él, se había vuelto más grande que él mismo. Hasta hoy, para mí, mi pa (aunque no le guste que lo llame así) es ese personaje mítico, del que se muy poco, y al que hago pocas preguntas. Creo que me gusta que sea ese personaje, aunque me da un poco de tristeza no conocer al Germán real, que dicen que es extraordinariamente inteligente y sensible (lo he comprobado un par de veces). Es más divertido, para mi niña interior, que siga siendo Mambrú

3 comentarios:

V dijo...

Que curioso... Tener multi identidades para confundirnos debe ser una facultad especial de los padres Gonzales.

Unknown dijo...

Que lindo Amandita,conserva ese mundo de niña....yo tuve la suerte de conocer y ser muy feliz con Mambru....tú eres la prueba.¡¡
tu má (a mí me encanta que me llames má)

BLUETV dijo...

Leía tus textos y tenia tu imagen contándome cada una de las líneas, con la sonrisa y la mano en el aire... me hizo sentir como si estuviéramos conversando durante el almuerzo done el tío bigote... lima te extraña y esta blue también

Kariblu